9ª Congreso Argentino de Limnología - Esquel - Del 20 al 24 de Septiembre Esquel 2020

Estudios de ADN ambiental en cursos de agua de Patagonia para detectar la presencia de juveniles de salmón Chinook

Investigadora de CONICET, estudia las invasiones de salmón Chinook en ríos de la patagonia.

Los salmones del Pacífico constituyen una especie introducida, al igual que las truchas, en Patagonia. En el Hemisferio Norte, de donde son originarios, los salmones Chinook (Oncorhynchus tshawytscha) nacen en ríos y migran hacia el mar donde crecen y alcanzan su madurez sexual. Una vez maduros, realizan grandes migraciones desde el mar hacia los ríos para desovar y morir. Entre los salmones del Pacífico, el Chinook es el que alcanza las mayores tallas, por eso también es conocido como Salmón Rey. Presentan dos tipos de comportamiento: cuando son smolts, están un par de semanas en agua dulce y luego migran al mar o pueden permanecer en el río durante meses e incluso años antes de migrar al mar. En el segundo caso, el hecho de permanecer en agua dulce durante más tiempo, tiene consecuencias sobre el resto de las comunidades presentes en dicho ambiente; generalmente mediante la competencia por el alimento o el hábitat, o a través de fenómenos de predación, etc.

La Dra Cecilia Di Prinzio, investigadora adjunta de CONICET en el Centro de Investigación Esquel de Montaña y Estepa Patagónica (CIEMEP) CONICET-UNPSJB comenzó a estudiar tempranamente, siendo alumna de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, el comportamiento de los salmones del Pacífico Chinook en los Ríos Futaleufú, Corcovado y Pico de la provincia del Chubut, Patagonia Argentina, en los años 1999-2000. En este caso pudo determinar la época de remonta de los salmones en estos ambientes. A través de la lectura de escamas pudo observar que las poblaciones de salmón Chinook en estos ríos era una mezcla de los dos tipos, a diferencia de lo que se registra en su rango de distribución natural; es decir que había Chinook smolts que estaban un par de semanas en el río y luego migraban al mar y otros que permanecían más tiempo en agua dulce.

LA CUENCA DEL RÍO FUTALEUFÚ

El Río Futaleufú, también llamado en el sector argentino Río Grande, es un río binacional compartido entre Argentina y Chile. Presenta sus nacientes en la zona de cordillera de Argentina, drenando a través de territorio chileno hacia el Océano Pacífico. La cuenca del Río Futaleufú se ubica entre los paralelos 42° y 43° de latitud sur y los meridianos 70° y 72° de longitud oeste, abarcando una superficie de 11.600 km2, correspondiendo 3.900 km2 a la porción chilena y 7.700 km2 a la parte argentina. Presenta una extensión total de 246 km, de los cuales 34 discurren por territorio argentino. En el sector argentino tiene la particularidad de ser un río regulado ya que tiene en cabecera una represa hidroeléctrica. El río Futaleufú es un río de montaña que se alimenta principalmente de las precipitaciones pluviales y nivales, el régimen de descarga muestra dos picos máximos al año, el primero debido a las fuertes precipitaciones invernales y el segundo causado por el derretimiento de hielo y nieve en las montañas. Se ubica en la zona altas del oeste de Chubut donde predominan los bosques de Nothofagus, Austrocedrus chilensis (ciprés de la cordillera), Nothofagus dombeyi (coihue) y Maytenus boaria (maitén), y deciduas tales como N. pumilio (lenga) y N. Antarctica (ñire)

NUEVOS ESTUDIOS

Luego, en 2009,  «ya siendo investigadora de CONICET retomo el estudio específicamente en el Río Futaleufú, con nuevas investigaciones, mediante análisis genético, Durante esta etapa analicé la estructura genética del salmón Chinook utilizando genotipos de polimorfismo de un solo nucleótido y un conjunto de datos de referencia recientemente descrito de poblaciones nativas de salmón Chinook de América del Norte», comenta Di Prinzio. Los resultados revelaron que el salmón Chinook establecido en el Río Futaleufú tiene altos niveles de diversidad genética dentro de la población en comparación con las poblaciones de todo el rango nativo. «Con base en la similitud genética y los informes históricos, nuestros resultados indicaron que la población de Futaleufú se estableció por primera vez con peces derivados de la cuenca del río Columbia Inferior,  importados a Chile con fines de cría oceánica durante los años setenta y ochenta», explica Di Princio, y luego se complementó fuertemente con escapes de la acuicultura en jaulas flotantes que utilizaba reproductores importados durante la década de 1990 de diversas fuentes. Estas últimas incluyeron linajes del Valle Central de California (a través de Nueva Zelanda), la costa central de Oregón y la isla de Vancouver. La alta incidencia de peces provenientes de las introducciones más recientes, sugiere que la contribución de estos salmones escapados fue particularmente fuerte porque incluyó diferentes stocks y esto influyó en el éxito del establecimiento poblacional. «Es probable que la posterior mezcla e hibridación entre estos múltiples stocks de fuentes independientes, sean responsables del alto nivel de variación genética, que puede estar facilitando la adaptación local y aumentando la oportunidad de una invasión exitosa y una mayor colonización» explica Di Prinzio; los resultados de las mismas pudieron confirmar que el origen de la población de salmón Chinook en el Río Futalefú fue a raíz de los escapes de individuos de esta especie de los emprendimientos salmoneros chilenos, y que esta población es el resultado de varias cepas pertenecientes a distintos ríos del oeste de Estados Unidos.

HISTORIA DE SALMONERAS

«En virtud de su alto valor como alimento y como objeto de la pesca deportiva, los salmones del Pacífico del género Oncorhynchus, originarios del Pacífico Norte, han sido trasplantados a diversas partes del mundo. Estos intentos han tenido distintos fines, desde el establecimiento de poblaciones asilvestradas para desarrollar pesquerías deportivas y comerciales, hasta el desarrollo de la cría completa en cautiverio con fines comerciales. Chile ha sido un país pionero en la introducción de salmónidos en América Latina», comenta Di Prinzio. En 1924 se importaron desde Estados Unidos 200.000 ovas de salmón Chinook o rey (Oncorhynchus tshawytscha) que se incubaron en la Piscicultura Río Blanco y fueron sembradas en los ríos Maullín, Cochamó y Puelo. Hasta 1930 llegaron desde ese país 114.000 ovas de salmón Rojo o Sockeye (Oncorhynchus nerka) y 225.000 de salmón Plateado o Coho (Oncorhynchus kisutch). Todos estos intentos de introducción fueron un completo fracaso.
La iniciativa emprendida por la empresa norteamericana Domsea Farms, durante la década de los ´70, para desarrollar el cultivo abierto (Ocean Ranching) de salmón Coho y Chinook, marca otro hito en la acuicultura chilena. En 1979 se lograron los primeros retornos de cultivos abiertos, manteniéndose los mismos en forma permanente hasta 1991. Sin embargo, los esfuerzos intencionales para establecer poblaciones semi-naturales de especies anádromas (aquellas que desarrollan una migración hacia el océano con fines tróficos) no tuvieron éxito.
Por otra parte, la experiencia acumulada durante esos años permitió reunir el conocimiento práctico necesario para iniciar el cultivo en jaulas flotantes en el mar. La década de los ´80 fue testigo del desarrollo, crecimiento y consolidación de la industria salmonera chilena basada en estas nuevas tecnologías. Paralelamente al desarrollo de la salmonicultura en Chile, se han registrado numerosos escapes accidentales de peces de las balsa-jaulas, con la subsiguiente aparición en los ríos de la región patagónica.

ADN AMBIENTAL

«En los estudios anteriores, pude corroborar el desove exitoso de los retornantes, documentando la presencia de juveniles de salmón Chinook». explica Di Prinzio. La pregunta entonces fue: ¿Cuánto tiempo permanecen en el río? Debido a la magnitud del Río Futaleufú, emplear técnicas tradicionales de muestreo, como redes o electropesca, es casi imposible, por ello, debió buscar una alternativa con la cual poder determinar la presencia o no de estos juveniles como la técnica de ADN Ambiental.

En esta nueva etapa de investigación,  la Dra. Di Prinzio acompañada por el Téc. Mauricio Dromaz, personal técnico de apoyo en el Centro de Investigación Esquel de Montaña y Estepa Patagónica (CIEMEP) CONICET-UNPSJB, realizó durante el mes de enero una campaña en distintos ríos de la cuenca Futaleufú, noroeste de Chubut, con el objetivo de tomar muestras de ADN ambiental en distintos cursos de agua para detecta la presencia de juveniles de salmón Chinook bajo el proyecto “Invasión del Salmón Chinook en ambientes del Oeste de Chubut: implicancias a nivel ecosistémico y económico, incorporando eDNA”. La técnica de ADN ambiental consiste en el filtrado del agua, donde quedan restos de ADN de los individuos presentes en ese ambiente, mediante secreciones como orina, heces o restos de tejidos. Luego en laboratorio se realiza la extracción del ADN capturado en el filtrado del agua y mediante PCR se puede detectar qué especies estaban presentes en ese momento. Es una técnica no invasiva, porque no produce daño a los organismos ni al ambiente, es altamente confiable, de rápida aplicación y nos posibilita reunir información en ecosistemas acuáticos que con las técnicas tradicionales serian inviables.

Esta técnica abre nuevas perspectivas para distintos estudios presentando un impacto positivo en el sector socio-económico y productivo ya que generará información y herramientas necesarias para monitorear, diseñar y aplicar programas de control de distintas especies. También, permitirá detectar tempranamente invasiones y colaborar con la conservación y gestión de los recursos particularmente en ambientes difíciles de muestrear con técnicas convencionales ya sea por su ubicación, acceso, etc.

Ver video https://drive.google.com/file/d/1_6SKNpUgIoHEiM88BGcrM2k5Se_286YW/view?usp=sharing